Madres buscadoras del colectivo Sangre de Mi Sangre estuvieron en la comunidad de Plateros, en donde en el atrio del Santuario del Santo Niño de Atocha y escalinata colocaron los tejidos en color rojo de rafia.
Esto para pedir por sus personas que fueron privadas de la libertad, secuestradas o que han sido desaparecidas. Algunos de ocho años, otros de meses, de días. La intención es volverlos a encontrar con vida.

José de Jesús López Acosta, rector del Santuario del Santo Niño de Atocha rindió unas palabras. Les invitó a las autoridades a que hagan su trabajo. Incluso pidió por las personas que han cometido los delitos. Y también bendijo las cédulas de búsqueda. Fotografías de estas personas desaparecidas.